El Jovencito Frankenstein (Young Frankenstein – 1974)

Una pequeña decepción. Desde mi infancia he escuchado maravillas de gente muy respetada para mí en esto del 7º arte sobre las virtudes de esta película. Hace unos cuantos meses intenté verla en casa de mis suegros ya que es uno de los filmes favoritos del padre mi novia pero el levantarte a las 6 de la mañana para trabajar tiene sus consecuencias, así que tras pocos minutos de metraje entré en el mundo de Morfeo. Así, tras un tiempo y pudiendo verla esta vez más tranquilamente, sin sueño y en versión original, me he dispuesto a degustarla.

El resultado ha sido, como decía al principio del post, decepcionante. La película empieza bien, con unos títulos de crédito al más puro estilo del terror más clásico. Además en magnífico blanco y negro y con una melodía muy atractiva. Así, tras una introducción donde hemos podido ver el ataúd del famoso Victor von Frankenstein, se nos presenta el protagonista de la cinta, el genial Gene Wilder renegando de sus raíces frankenstenianas. Pero tras revelársele que es heredero de su herencia, se dispone a viajar a Transylvania (¿país de Drácula?) a tan sólo varias paradas de tren de Nueva York (xD) Allí conoce al mejor personaje de la película y el único que hace que sea algo disfrutable la cinta, el sirviente del barón Igor. Un jorobado que en cada escena hace aparecer la sonrisa. Pues bien, el resto de la cinta es un homenaje-plagio en clave humorística de la inolvidable película de Whale. Pero lo que tiene que ser el pilar donde se apoya el filme se convierte en su piedra de destrucción. Y es que el tono humorístico de la película no puede ser más infantil, inocente y previsible. Chistes sexuales fáciles, golpes contra muros, falta solo el paff, ouch y demás onomatopeyas para que se mostrara la verdadera cara de la obra. Si esto es humor y una de las mejores películas de comedia de la historia del cine, mi humor no va por el de la mayoría.

Y que algunos digan que “Aquí Huele a Muerto” es un bodrio y esto una obra maestra. En fin…

Puntuación: 5 (y gracias) sobre 10.

Lo mejor: El jorobado Igor.

Lo peor: Los continuos puntos humorísticos sin gracia ninguna.

La escena: El encuentro entre Gene Wilder e Igor en la estación de Transylvania.

 

Anuncios

~ por hpkorgan en 6 diciembre 2010.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: